Desde la Edad Media circulan leyendas, casi siempre relacionadas con milagros realizados por el apóstol Santiago, la Virgen u otros santos venerados en la Edad Media.
Estas historias, transmitidas oralmente de peregrino en peregrino en las reuniones para tomar fuerzas, llegan hasta nuestros días gracias a que muchas de ellas fueron recogidas por escrito en códices de los monasterios, en el Codex Calixtinus de Aymeric Picaud y en otros documentos.
| El famoso botafumeiro (literalmente ‘esparcidor de humo’, en gallego) |
- La concha de vieira como símbolo jabobeo cuenta con una leyenda. Se dice que sucedió en las inmediaciones del lugar donde se varó la barca que transportaba a Galicia los restos del apóstol desde Palestina. Al parecer, una comitiva de novios recién casados distinguió en el horizonte una barca a la deriva que se acercaba a la playa con riesgo de naufragar. Ante esta visión, el novio se lanzó con el caballo al agua, con tan mala suerte que acabó engullido por el mar. Desesperado, invocó a los cielos y el milagro llega a modo de una extraña fuerza que lo arrastró, salvándolo, hacia la orilla. Caballo y jinete pisaron tierra firme justo en el momento en que la barca que transportaba los restos del apóstol alcanzaba la orilla. Todos consideraron la salvación un milagro del Apóstol que transportaba la barca. Tanto jinete como cabalgadura, estaban completamente cubiertos de conchas de vieira, y de este modo quedaron indisolublemente unidos la imagen de Santiago con la concha de vieira.
- El botafumeiro, el inciensario gigante que fascina al peregrino una vez llega a la Catedral de Santiago, cuelga del techo y se balancea sobre las cabezas de los feligreses impregnando el ambiente del olor al incienso quemado en su interior. El primero se instaló en los siglos XIII o XIV y tuvo como finalidad disimular el hedor que en la catedral imperaba fruto de las costumbres poco higiénicas de los peregrinos. Se dice que el humo que emite el botafumeiro tiene propiedades terapéuticas para ciegos y tuertos, tartamudos y personas que sufren de afecciones respiratorias. Se tiene noticia de que al menos en tres ocasiones el gigantesco incensario se soltó de la cadena que lo sujeta y salió volando, aunque por suerte sin causar víctimas mortales.
- En Santo Domingo de la Calzada (La Rioja) sucedió el milagro del gallo y la gallina que dio lugar al dicho popular «En Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada». Aunque más bien el milagro “gordo” fue el que en el siglo XIV resucitó a un joven peregrino que había sido ahorcado injustamente. Después de este hecho, los padres del chico fueron a comunicar la noticia al corregidor que, justo en ese momento, estába cenando opíparamente unas aves. El corregidor naturalmente se burla de lo que oye y lanza la frase conocida: «Vuestro hijo está tan vivo como este gallo y esta gallina que me disponía a comer antes de que me importunarais». Y en ese momento, ya podéis imaginar, las aves saltan del plato y se ponen a cantar y cacarear.
- La leyenda de la Virgen del Txori o del pájaro y la Virgen sucedió en Puente la Reina. Una de las iglesias del pueblo, la de San Pedro, guarda en su interior una bonita imagen de la Virgen del Puy. Cuentan que en sus orígenes, la efigie mariana estaba situada en una pequeña capilla dentro del torreón central del puente. Todos los días, o los días señalados de festividades o visitas importantes según otras versiones, un pájaro cogía agua del río en sus alas y lavaba el rostro de la Virgen para que luciera en todo su esplendor.
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